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La periodista Julieta Gugliottella les habla a los varones, en un contexto donde no paran los femicidios en nuestro país. ¨Hacerte cargo es hacerlo desde el lugar que te toca: el de privilegiado¨, afirma.



Pidan perdón, loco. Agachen la cabeza y pidan perdón. Y después activen. Activen porque sino son unos hipócritas de mierda. Son igual de culpables. Igual o más, porque disfrazarse de indignación sin hacer nada, es de una complicidad imperdonable.

Nos tienen hartas. "No somos todos iguales", "nos meten en la misma bolsa", "odian a los hombres", "pero si yo soy feminista", "¿por qué no nos enseñan en vez de enojarse?". Estúpidos, forros. ¿Todavía no se dieron cuenta? ¿No entendiste que no es una pelea individual contra vos? ¿Ni una fucking vez te vas a poder correr del centro de la escena cuando no sos protagonista? ¿De victimizarte vos cuando nos asesinan a nosotras? ¿De juzgar nuestros actos cuando ustedes nos violan y matan?

Porque en la vida son unos progres divinos, los conmueve la injusticia social y todo. Padres ejemplares según su facebook, novios respetuosos según sus publicaciones. Buenos compañeros, buena gente, con discursos más que correctos. Y cuando nos matan a una, pf! Unos revolucionarios. Están indignados, shokeados, no lo pueden creer. Se los ve por las calles con pancartas, con caras serias re combativas y hasta con lágrimas en los ojos. Se los ve escribiendo discursos increíbles en las redes, subiendo fotos de pibas asesinadas a instagram y hasta le mandan algún mensajito piola a su hermana, compañera, amiga.

Pero en vez de hacerse cargo, de ponerle cuerpo a esta lucha, de hacerse reponsables de lo privilegiados que son, sólo están saliendo a diferenciarse cuando encontramos a una hermana asesinada, una más, una cada 18 horas amigo. Porque la teca es quedar siempre bien parados. Primero van a hacer lo de siempre: ser héroes. Después, nada. Sobre cómo realmente contribuir a revertirlo, nada. Caretas.

¿Qué se piensan, que tenían que ser parte de la escena para ser culpables? ¿Que si no estaban filmando el abuso, descuartizado el cuerpo, tirando la bolsa de consorcio al río o penetrándola contra su voluntad, no tienen nada que ver? ¿Se piensan que sin eso están libres de culpa? ¿Se piensan que son muy distintos a ellos? ¿Qué tan básicos son? ¿Tan poco les importa entender la profundidad de esto?

Naciste así, varón. Hacete cargo de tus privilegios por serlo, otorgados al nacer, sin pedirlos, sin siquiera luchar por ellos. Hacete cargo de no estar haciendo nada por renunciar a ellos, mucho menos para que nosotras avancemos. 

Hacete cargo de no tener doble jornada laboral no paga, de caminar tranquilo a casa, de no ser manoseado en el transporte ni víctima de gritos, silbidos y persecuciones en la calle. Hacete cargo de no tener presiones sociales para ser padre, buen esposo, niñero, cocinero, planchador de camisas y barrendero de casas. Hacete cargo de tener entrevistas de trabajo justas, donde no se te pregunta con quién dejas a lxs pibxs o cuándo planeas embarazarte, de cobrar mayor salario por igual tarea, de acceder mucho más al mercado laboral. 

Hacete cargo de poder vestirte y comportarte como quieras sin que te juzguen ni te limiten, de tener el cuerpo que quieras y puedas, sin querer morirte; de la facilidad que tenés para ascender, estar en lugares de poder y discusión, de estudiar, jugar a la pelota y tomar una birrita con los pibes sin que te falten el tiempo y las ganas, porque lo demás está resuelto. Hacete cargo de ser escuchado en serio por todxs, digas la gilada que digas, de esforzarte la mitad que nosotras y sin embargo conseguir el doble. Hacete cargo de no preocuparte por si tu amigo llegó a casa después de la juntada, de ir a la playa en cuero sin que te caiga una patrulla, de llegar a casa y no recibir golpes e insultos. Hacete cargo de no tener que estar 72 horas paseándote por instituciones que no te toman la denuncia, que te señalan y te culpabilizan, que se te cagan de risa en la cara. Hacete cargo de tener siempre más facilidad económica, social, habitacional y laboral para decidir más libremente tu vida; de que no te pregunten y vos qué hiciste. Hacete cargo de no ser violado por tu pareja, tu viejo, tu tío, tu vecino o un desconocido; de no tener la responsabilidad sobre tus hijxs cuando se te cantan las pelotas dejar de tenerla; de estar discutiendo y haciendo lo que tenés ganas, porque no tenés que preocuparte por discutir que no te empalen. 

Hacete cargo de no necesitar cupo ni paridad, porque estás donde querés estar sin hacer nada, porque estás representado en todos lados sin siquiera exigirlo. Hacete cargo de ser criado con libertad, con puertas abiertas y ofertas de todo tipo, de la posibilidad a elegir, de que no te limiten ni subestimen. Hacete cargo de ser educado para exigir, mandar, ordenar y nunca para obedecer. Hacete cargo de tener el espacio público a tus pies y el privado en tu poder, de haber aprendido desde que naciste a explorar el mundo y no a que te encierren. Hacete cargo de que si vamos caminando a la par, tienen todas las de ganar, y nosotras todas las de perder. Y que incluso cuando ganamos, nos costó el triple.

Hacerte cargo es luchar todos los días para que el sistema patriarcal que a vos te facilita todo esto, cambie. Para que el machito que hay en vos, desaparezca. Para que las pibas a las que decís defender, se defiendan solas. Y no acompañándonos al costadito, nosotras hace cientos de años que sabemos cómo, con quiénes y dónde. Nosotras ya nos organizamos, ya luchamos. Mucho más que vos, porque nuestra lucha es doble, siempre, en todos lados.

Hacerte cargo es hacerlo desde el lugar que te toca: el de privilegiado. Es con los tuyos, es entre ustedes. Nosotras ya la tenemos bastante clara. 

Hacerte cargo no es entender o aceptar el feminismo, hacerte cargo es dejar de hacerte el feministo si vas a seguir haciendo o tolerando el chiste misógino, la foto que cosifica, avalar nuestra falta de representación. Hacerte cargo es construir colectivamente entre ustedes nuevas masculinidades, nuevas formas de relacionarse, de repensarse y, sobre todo, de hacerlo carne. Así que si no van a generar esos espacios, esas discusiones, esas deconstrucciones y transformaciones, no queremos más indignados de cartón. No nos suma, incluso nos resta. 

Si sólo te vas a poner un corpiño en el tetazo, un cartel en el Ni Una Menos, un estado bien escrito en facebook o un lindo discurso en la sobremesa, andate bien a la mierda. Podrás engañar a algunos, a nosotras ya no más.

Ponete a garantizar que ustedes van a dejar de vulnerar absolutamente todos nuestros derechos como mujeres, ponete a garantizar que nuestras conquistas no sean pisoteadas por ustedes mismos, ponete a revertir los obstáculos que nos ponen, que si no son quienes los implementan, son quienes los acompañan, refuerzan o dejan ser desde la omisión absoluta. Pónganse de una vez a mirarse, y a dejar de mirarnos. Que mientras se siguen haciendo los desentendidos, nosotras seguimos luchando.

Para hacerse cargo hay que dejar de decir y ponerse a hacer. Sino sólo sos uno más, que busca prensa, aceptación y protagonismo ante nuestros asesinatos. Y eso, amigo, es ser culpable de Anahí, Mica, y todas las que ya no están.

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