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El equipo de Sarandí logró la igualdad en el tercer minuto de descuento gracias a un cabezazo de Sarulyte. Unión mereció llevarse una victoria pero se desconcentró en el final



Por Federico Lorenzo

Era una tarde ansiada para Ricardo Caruso Lombardi. Alejado de las canchas desde hace unos meses, el Director Técnico volvía a ponerse al frente de un plantel necesitado de buenos resultados.

En este caso, el polémico entrenador asumió la responsabilidad resucitar a un Arsenal de Sarandí, que aún no conocía la victoria en el torneo, y que solo contaba con 3 puntos, producto de tres empates. Del otro lado, Unión venía de lograr una victoria ante Armenio por la Copa Argentina, continuando con la regularidad en el juego, que el equipo de Leonardo Maledón supo conseguir en el plano local desde hace algunas fechas.

En los primeros minutos de la primera etapa, Arsenal salió a buscar el partido consciente que estaba en deuda con sus hinchas. Es así, que a los 3´ Ramiro Carrera aprovechó el desorden del fondo de Unión, con un remate desde afuera del área para sorprender a Nereo Fernández, quien reaccionó a tiempo para enviar la pelota al córner.



Con el correr de los minutos, Unión comenzó a dominar la posesión del balón, gracias al trabajo de sus mediocampistas, pero no lograba llegar con profundidad al área de Andrada, a pesar de la presión que provocaban sus delanteros a la defensa local. Lo que sería lo único transcendente en el equipo visitante en una discreta y aburrida primera etapa.

Tras el descanso, Caruso Lombardi esperó solo unos minutos para poner en la cancha al centro delantero, Federico Rasic, buscando potenciar el juego aéreo, por el volante Federico Milo de discreta actuación en el primer tiempo.

Pero el Tatengue no le dio respiro al Arse, ya que a los 52´ el visitante se puso en ventaja, gracias a la astucia de  Fausto Montero quien sorprendió a la distraída defensa local, después de un centro enviado por Ignacio Malcorra desde el costado izquierdo.

Con el resultado en contra, Arsenal apostó a generar juego asociado con el ingreso de Cristian Chávez y Matías Campos Toro, para abastecer a Miloc y al Tanque Silva, pero Unión se hacía fuerte aguantando atrás y saliendo de contra aprovechando la velocidad de sus delanteros.

En desventaja, Arsenal tuvo muy poca reacción, por lo que Unión no mostraba mayores inconvenientes en controlar el partido. Sin embargo, en el descuento, ya expulsado Juan Manuel De Iriondo, el visitante se retrasó demasiado y facilitó la llegada de la igualdad.




En el último minuto de descuento, el arquero Esteban Andrada se adelantó con el balón hasta la mitad de la cancha y le paso el balón al “Pochi” Chavéz por el sector derecho, quien envió un centro al área, el cual Matías Sarulyte conectó de cabeza para generar el desahogo de Caruso Lombardi y todos los simpatizantes en el Viaducto, con el sonido del pitido final de fondo.

A pesar que Unión merecía llevarse los tres puntos del Julio Humberto Grondona, el Arsenal nunca bajó los brazos y se llevó como premio un punto en el último suspiro, sin dudas un respiro para un plantel debilitado por las derrotas.


Será tiempo de análisis y conclusiones para Ricardo Caruso Lombardi, quien esperará  con ansias el párate del torneo local por la Copa América para ordenar al equipo y trabajar con tranquilidad pensando en la difícil misión, pero no imposible para el técnico, de pelear hasta el final del campeonato para evitar el descenso.

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